Para muchas empresas, cuanto más lejos estén los clientes, mejor. Los clientes molestan, piden cosas, informan de errores, en resumen, dan la lata.
Sin duda, una de las empresas que cumple esta máxima sobradamente es Iberia. El otro día me pasó lo siguiente. Fui a hacer un check-in en línea de un pasaje comprado con puntos Iberia Plus. Entré en el apartado correspondiente y cuando pulsaba en la opción de facturar, me aparecía un error diciendo que el número que había puesto de tarjeta Iberia Plus era incorrecto, cosa harto extraña considerando que el número me lo había puesto el sistema de Iberia, y que, además, que la compra era con cargo a puntos.
Bueno, un error lo tiene cualquiera. Pero, fíjense qué curioso, la pantalla de facturación no permite modificar los datos de los pasajeros. Es decir, los inteligentes programadores de la web de Iberia habían conseguido meter al usuario en un bucle en menos que canta un gallo. No te dejo seguir porque hay un código que supuestamente está mal, pero en la pantalla en la que estás no puedes modificar dicho código. ¡¡Bien por la inteligencia!! Norma básica del programador: si hay un error, permite que se corrija.
Pero fíjense que hasta aquí lo considero hasta normal. Dos errores también los tiene cualquiera. Lo curioso fue cuando me plantee avisar a Iberia para reportar este error de programación en su web. ¿Cuál fue la respuesta que me dieron en el 902 de ServiIberia? Que se trataba de un error de Iberia.com, por lo que tenía que llamar a un 807 pagando 60 céntimos el minuto, para reportar un error ¡¡de ellos!! ¿Y un correo electrónico no tendrá, les pregunté? ¿Un correo electrónico?, contestaron atónitos. Por supuesto que no, no vaya a ser que nuestros clientes quieran decirnos cosas.
Por cierto, por curiosidad intenté enviar un correo a la dirección desde la cual iberia.com te manda los pasajes (ibcom.webmaster1@iberia.com), pero el sistema devolvió un error...
Fíjense qué curioso. Por un lado, toda una legión de gente trabajando en proyectos de software libre en los cuales una de las cosas más valiosas que puedes hacer es contribuir reportando errores. Por el otro, las grandes compañías convencidas de que lo saben todo y de que sus clientes sólo pueden molestar. ¿Qué visión es la correcta? El cliente, ¿ayuda o molesta?